Mensaje

"Persiguiendo a mi vida"

miércoles, 12 de febrero de 2014

"GRITARTE A LOS CUATRO VIENTOS"



Un silencio  y noche de invierno.
Un ladrido huérfano.
Un viento escurridizo, que encuentra
las rendijas fonadoras, me susurra al oído;
me observa en el espejo, acompaña mi
vigilia de blanco y negro.

Escribo en mi cuaderno,
escribo después de algún tiempo.
Algún tiempo de más o quizás de menos.
Tiempo en que te tengo,
que nos tenemos; que te veo al abrir mis ojos
y cuando los cierro.

viento-grito.jpegMudo quedó el silencio.
El viento espera algo que silbar.

Cuenta que vivo a su lado,
que es su mano la que
hace adormecerme.

Cuenta que la amo.
Escapa por los tejados y sobrevuela
Campos arados.
Agita el mar, despierta el páramo.
Cuenta que la amo.

Con ella mis miedos son polvo.
Sé que a su lado una vida es poco,
que no alcanza.
Que eterno caminar de su mano quiero,
no perderme por senderos.

El viento ruge en silencio, golpea la noche
Desmelena árboles despiertos.

Vuela! Haz caso a la rosa!
Ve y grita en todas direcciones!
Cuenta que ella es mi vida.
Que es su voz de algodón la que me tranquiliza.

Escapa por los tejados,
deja atrás el silencio.
Silba poderoso cuando
estés cerca del cielo.
Ruge con fuerza que la quiero.

lunes, 26 de marzo de 2012

Soplar tu pestañas

Quiero ver brillar tus ojos,
que el agua resbale entre las piedras
para hacer riberas más bellas.
Quiero llevarme tu mirada a la eternidad,
que nunca falte esperanza, si
existiera oscuridad.

No existe viento para árbol erguido, no hay
flor marchita en tus campos, la primavera está
de tu parte.

Las palabras son nuestro jirón de atardecer
rojizo, cálido, lento, el sopor de la noche
adormecida. Son las manos cálidas que acarician
le gélida mejilla.

Quiero ver marchar tus enojos,
que un suave viento despeje tus sendas,
y la lluvia se vista de acuarela,
Quiero llevarme tu mirada a la eternidad,
que no me falte vida, si
la vida faltara ya.

No existe límite en tu infinito, no hay
puertas para tus campos, la primavera está
de tu parte.

Son palabras, las que tiñen de verde
las tardes de enero, lentas, la tarde
disfrazada en noche, son las manos cálidas que
acarician la gélida mejilla.

martes, 10 de enero de 2012

Sueño de esperanza


Sueño con verte, me olvido del mundo y
corro por calles, lloro en silencio.
Me respondo a mi mismo, le hablo a las
paredes de ti, responde el silencio.

El reloj de la iglesia contando,
las flores preparan maletas,
el camino hacia ti ya no es quimera.

Sueño con verte, me olvido del mundo y
busco en las calles, grito en silencio.
Me respondo a mi mismo, le hablo al
viento de ti, responde el silencio.

La campana sonando,
las flores esperan esbeltas,
el camino hacia ti ya no es quimera.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Contar Otoños

Contar otoños, desde el recuerdo 
húmedo y olor a escuela.
Hoy me viste gris semblante, araña 
mis guantes el raudo tren a ningunas partes.

Esta cama fría de mantas de cariño,
aviven mi angustia por tanto correr,
por tanto bracear.
Este silencio impaciente, que me pide 
más vacío, porque el vacío acaba
con palabras, asfixia las hogueras, 
acaricia el desatino.

Contar otoños, desde el recuerdo 
húmedo y olor a escuela.
Hoy me llueven suspiros y empañan 
mis cristales el raudo tren a ningunas partes.

Rastro entre cardillos, tierra mojada 
de rocío. Olor a rama astillada de olivo;
la carrera de charcos en las botas de un niño.
Para contar otoños y saber que la lucha 
no entiende de mareas de quietud, de
luna sin amor.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Hace algún tiempo...

Hace algún tiempo que no escribo,
que no miro hacia atrás, al paisaje sembrado.
Sembrado de sueños, de pasos cortos,
de firmes brazadas, hace algún tiempo...

Este andar raudo, esta a veces vida ansiada, 
esta vida de mareas y por mistrales cortejada, 
a este velero empuja; dejando atrás las miradas,
contando a veces caricias,
amarrado a puerto o ensenada.

Hace algún tiempo que no escribo, 
que no camino por atardeceres colorados.
Colorados y amarillos, de pasos cortos, 
de soñadas palabras, hace algún tiempo...

lunes, 27 de junio de 2011

Quimeras

Niebla adormecida, que entristece los días.
Puertas en el campo, con goznes que obedecen
al vaivén de las mentes.
Cielos con cercados, quimeras prisioneras.

Noche infinita, sombras de vigilias.
Palabras que se cruzan, con voces mudas,
al sin temor de las mentes.
Mares de asfalto, quimeras de acuarela.

Campos ya arados, flores nuevas, soles por 
llegar, frías noches a la hoguera.
Sendas recorridas, antiguas veredas,
calles que adornar, con tu andar y tu belleza.
 


sábado, 4 de junio de 2011

Me cuesta

Me cuesta, en el calor de madrugada,
comprenderme al alba,
interpretar palabras.

Me obliga, en la oscuridad
de mis ojos, recordar tu voz,
repetir mientras te
respiro, buscarte en la
maraña.

Separar galaxias, acercarme a ti,
sin temores; convertir
un mundo en tierra llana.

Me cuesta, en el calor de madrugada....