Suena tu risa en mi interior
oigo tu voz por los rincones,
también te escucho cuando
camino entre el silencio.
Quizás hoy sea un día largo.
Me muero por estrechas sendas,
oscuras y silenciosas, tan sólo
tu rostro ilumina los campos.
Quizás hoy sea un día nublado.
Recorro largas carreteras, hay un
vendaval en mi pensamiento, tan sólo
tu voz me da el aliento.
Cuando me pierdo en parajes oscuros,
cuando me cuesta reír, el pensar
que no encuentro salida; para hacerte feliz,
para abandonar este desierto, por el que
camino, camino entre el silencio.
que bueno macho.
ResponderEliminarYo prefiero caminar entre el tumulto. El silencia me pone nervioso...
No pierdas ni uno sólo de esos escritos... Habrá que juntarlos algún día no??
ResponderEliminarUn abrazo, amigo
Conservo los manuscritos, jeje. Espero no perderlos.Un abrazo
ResponderEliminar