Niebla adormecida, que entristece los días.
Puertas en el campo, con goznes que obedecen
al vaivén de las mentes.
Cielos con cercados, quimeras prisioneras.
Noche infinita, sombras de vigilias.
Palabras que se cruzan, con voces mudas,
al sin temor de las mentes.
Mares de asfalto, quimeras de acuarela.
Campos ya arados, flores nuevas, soles por
llegar, frías noches a la hoguera.
Sendas recorridas, antiguas veredas,
