Me cuesta, en el calor de madrugada,
comprenderme al alba,
interpretar palabras.
Me obliga, en la oscuridad
de mis ojos, recordar tu voz,
repetir mientras te
respiro, buscarte en la
maraña.
Separar galaxias, acercarme a ti,
sin temores; convertir
un mundo en tierra llana.
Me cuesta, en el calor de madrugada....
Todo cuesta amigo, pero debes empezar por hacer tú mismo el esfuerzo para tener el derecho a solicitar el de los demás.
ResponderEliminarRedobla los esfuerzos sin perder el objetivo, para no caer en fanatismos.
Por lo demás no te preocupes que tienes mi apoyo y el del viento, que es capaz de enderezar el árbol después de haberlo inclinado.
Muy buena entrada, como siempre..